Pared abdominal · Cirugía compleja
Cirugía de eventración (hernia incisional) en Barcelona
La eventración es la hernia que aparece sobre la cicatriz de una cirugía abdominal previa: la pared cede por donde ya se abrió una vez. Es la reparación más técnica de la pared abdominal y la subespecialidad del Dr. Iván Díaz, que planifica cada caso con TAC y elige la técnica según el tamaño y la posición del defecto.
Incluye quirófano, anestesia, material, honorarios del equipo completo y revisiones a los 7 y 30 días. Presupuesto por escrito en la primera visita (79 €, que se descuentan si contratas la intervención).
Simulador de pago a plazos
833,33 € /mes × 6 meses
Cuota orientativa (importe dividido entre los meses elegidos). Financiación sujeta a aprobación de la entidad; condiciones finales por escrito en consulta.
¿Por qué ha salido una hernia en mi cicatriz?
Entre el 10 % y el 20 % de las laparotomías desarrollan una eventración: la cicatriz de la fascia es siempre más débil que el tejido original, y factores como la infección de herida, el tabaco, la obesidad o la diabetes multiplican el riesgo. No es que «te operaran mal»: es la evolución natural de una pared que ya sufrió. La cuestión útil no es el porqué, sino cómo repararla para que no vuelva.
Una eventración no tratada tiende a crecer: el defecto se agranda, el contenido pierde su sitio en el abdomen y la cirugía se vuelve más compleja. Por eso, ante una eventración sintomática, esperar rara vez juega a favor.
¿Cómo se repara y qué resultados esperar?
La técnica de referencia coloca una malla amplia por detrás de los músculos (plano retromuscular, técnica de Rives-Stoppa), donde la presión abdominal la fija en lugar de expulsarla; en defectos grandes añadimos separación posterior de componentes (TAR) para cerrar sin tensión. Los defectos medianos seleccionados pueden abordarse por vía mínimamente invasiva. La decisión sale del TAC, no del ojo.
En eventraciones gigantes preparamos la pared antes de operar —pérdida de peso dirigida y, cuando conviene, toxina botulínica en la musculatura lateral unas semanas antes, que relaja la pared y facilita el cierre—. Este tipo de detalle es el que separa una reparación duradera de una recidiva anunciada. Si tu eventración viene de una cirugía de colon, revisa también nuestra página de cirugía colorrectal; y si el problema es más de piel y diástasis que de defecto, quizá tu página sea la abdominoplastia.
El ingreso habitual es de 24–72 horas según el tamaño, con faja 4–6 semanas y esfuerzo físico completo hacia la octava. La revisión de los días 7 y 30 está incluida, y en estas reparaciones añadimos un control adicional al tercer mes.
Configurador clínico · 2 minutos
Pre-valoración online de tu caso
Responde a las preguntas que nuestro equipo hace en consulta y recibe una primera orientación profesional, con tus datos ya estructurados para la visita.
Preguntas frecuentes sobre la eventración
¿Puedo esperar si no me molesta mucho?
Puedes vigilarla si es pequeña y estable, pero las eventraciones tienden a crecer y una grande se repara peor que una mediana. Merece al menos una valoración con TAC para decidir con datos.
¿Por qué hace falta un TAC?
Porque mide lo que la mano no ve: el tamaño real del defecto, cuántos orificios hay y cuánto contenido ha perdido su sitio en el abdomen. De ahí sale la elección de técnica y el tamaño de la malla.
Ya me operaron de la eventración y ha vuelto, ¿tiene arreglo?
Sí. Las recidivas se reparan cambiando el plano y la estrategia —normalmente malla retromuscular amplia o TAR—. Necesitan más planificación, no son un callejón sin salida.
¿Tendré que llevar faja?
Sí, 4–6 semanas como confort y protección del resultado mientras la malla se integra. Te la damos pautada al alta.
Tengo obesidad, ¿me puedo operar igualmente?
Con IMC alto la recidiva y las complicaciones de herida suben. Según el caso, pautamos pérdida de peso previa o planteamos primero la cirugía de la obesidad y la pared en un segundo tiempo. Te lo diremos con cifras en la primera visita.
Tu eventración, planificada como merece
Valoración experta con TAC y plan quirúrgico por escrito. Precio cerrado: 5000 € IVA incluido.
Última actualización: