El día de la intervención
La operación de hernia inguinal se hace casi siempre sin ingreso. Tras unas horas de recuperación, usted sale caminando, con la pauta de analgésicos por escrito. Si la anestesia fue raquídea, antes de irse hay que comprobar que orina con normalidad: es un control rutinario, no una complicación.
En casa, lo mejor es combinar reposo relativo con paseos cortos por casa cada pocas horas. El sofá todo el día no acelera nada; caminar ayuda a la circulación y a que el intestino recupere su ritmo.
Primera semana: lo que es normal
- Dolor: es mayor los dos o tres primeros días, sobre todo al levantarse de la cama o de una silla. Ayuda apoyarse de lado y sujetar la ingle con la mano al toser o reír.
- Hinchazón y hematoma: pueden extenderse hacia el escroto o la parte alta del muslo en los días siguientes, por simple gravedad. Impresiona, pero se reabsorbe en dos o tres semanas.
- Estreñimiento: por la anestesia, los analgésicos y el miedo a hacer fuerza. Beba agua, tome fibra y, si se le pautó, un laxante suave desde el primer día.
- Ducha: habitualmente a partir de las 48 horas, con los apósitos impermeables. Nada de baños ni piscina hasta que las heridas estén cerradas.
«Me ha vuelto a salir un bulto»: el seroma
Es una de las preocupaciones más frecuentes. Entre la primera y la tercera semana puede notarse un bulto blando en el sitio de la hernia, a veces del mismo tamaño que tenía antes. Casi siempre es un seroma: líquido que se acumula en el espacio que ocupaba la hernia, sobre todo cuando era grande. No es una recidiva y en la gran mayoría de casos se reabsorbe solo en semanas. Coménteselo a su cirujano en la revisión; solo excepcionalmente hay que hacer algo.
Piel adormecida y pinchazos
Es frecuente notar la piel de la ingle o de la parte alta del muslo algo dormida, o pinchazos ocasionales al moverse. Se debe a la irritación de pequeños nervios de la zona y mejora poco a poco a lo largo de las semanas. Lo que no es normal es un dolor intenso y constante que no cede con los meses: es poco frecuente, y por eso en la cirugía se identifican y respetan los nervios de la ingle.
Calendario orientativo de actividades
| Actividad | Cuándo | Matiz |
|---|---|---|
| Caminar | Desde el primer día | Paseos cortos, aumentando cada día |
| Ducha | A las 48 horas | Con apósitos impermeables |
| Trabajo de oficina | 7–10 días | Antes si el dolor lo permite |
| Conducir | 1–2 semanas | Cuando pueda frenar de golpe sin dolor ni analgésicos fuertes |
| Relaciones sexuales | Cuando no duelan | Suele ser a partir de la primera o segunda semana |
| Bici estática, andar rápido | Segunda semana | Sin forzar |
| Correr, gimnasio suave | Tercera semana | Progresivo |
| Cargas completas, deporte de contacto | A partir de la cuarta semana | Según cómo se encuentre |
| Trabajo físico pesado | 3–4 semanas | Se individualiza |
Son orientaciones. Las guías actuales no recomiendan restricciones largas tras una reparación con malla: la regla útil es retomar cada actividad cuando pueda hacerla sin dolor. La laparoscopia suele permitir una vuelta algo más rápida que la cirugía abierta.
¿Hace falta faja o reposo absoluto?
No. Tras una hernia inguinal reparada con malla no se necesita faja ni reposo en cama. Puede usar ropa interior ajustada los primeros días si la sujeción le resulta cómoda, sobre todo si hay hinchazón en el escroto, pero no es un requisito. Lo que sí ayuda es evitar los esfuerzos bruscos las dos primeras semanas y no estar inmóvil.
Señales que obligan a llamar
- Fiebre de más de 38 °C.
- Enrojecimiento caliente que se extiende alrededor de una herida, o supuración.
- Dolor que va a más en lugar de ir a menos.
- Imposibilidad de orinar.
- Vómitos repetidos o abdomen muy hinchado.
- Un hematoma que crece rápidamente y se pone tenso.
Ninguna es frecuente, pero conviene consultarlas el mismo día. Los pacientes operados en InSurgical tienen el teléfono directo del equipo para estas dudas.
